Lecturas de la Santa Misa: Gálatas 3, 1-5; Lucas 11, 5-13
««Toca con confianza el Corazón de Dios; Él jamás deja una súplica de fe sin respuesta.»»
Homilía del Padre Marcos Galvis: La fuerza de la oración que nunca se cansa
Queridas hermanas, Jesús nos invita hoy a tocar las puertas del Cielo con insistencia y sencillez de hijas. Nuestro Padre celestial no duerme ni se cansa de escucharnos; cada suspiro de nuestra alma tiene eco en su Corazón.
Dios premia la perseverancia sencilla
A veces nos desanimamos si no vemos milagros inmediatos. Sin embargo, perseverar en la oración agranda nuestra fe y purifica el alma, disponiéndonos a recibir la gracia divina en el momento perfecto de Dios.
Un Padre que da solo lo bueno
Si un padre humano procura cuidar con ternura a sus hijos, ¿cuánto más nuestro Padre celestial? Él no nos dará nada que nos dañe, sino el don supremo del Espíritu Santo para colmarnos de consuelo y paz.
Cómo vivir esta Eucaristía en tu vida diaria
**Ora con constancia:** Presenta al Señor esa preocupación familiar que tanto te pesa, confiando plenamente en sus tiempos.
**Agradece con anticipación:** Da gracias a Dios por su providencia hoy mismo, antes de ver la solución definitiva.
**Lleva consuelo:** Comparte una palabra de fe y esperanza con alguna vecina o familiar que esté desanimada.
Oración de Comunión Espiritual
Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento. Deseo recibirte en mi alma, pero como no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón. Abrazo tu amor y te pido que jamás me separe de Ti. Amén.