Padre Marcos Galvis

Santa Misa Celebrada por el Padre Marcos Galvis

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🕊️ Sábado de la XXIX semana del Tiempo Ordinario

Lecturas de la Santa Misa: Efesios 4, 7. 11-16; Salmo 121; Lucas 13, 1-9

«Si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante. Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró.» Palabra de Dios — Te alabamos, Señor

«No podemos ser niños en la fe ni dejarnos zarandear por cualquier viento de doctrina o por cualquier engaño del mundo.»

Homilía del Padre Marcos Galvis: Madurar en la fe y no dejarse zarandear como niños

El padre Marcos nos exhorta a vivir una fe adulta y firme, fundamentada en Cristo y su Iglesia. Advierte que muchos caen en el infantilismo espiritual y abandonan la fe por caprichos, chismes o modas pasajeras.

Superar el infantilismo en la fe

Muchas personas se alejan de la Iglesia por niñerías: porque les cambiaron al párroco, no les gustó la homilía o se ofendieron. Esa inmadurez espiritual demuestra falta de criterio y raíces hondas, haciéndolos tambalear ante cualquier contrariedad humana dentro de la comunidad parroquial.

Firmeza frente a modas y falsas doctrinas

El creyente maduro no se deja arrastrar por supersticiones, agüeros de fin de año ni engaños de falsas doctrinas. Las modas, novedades y mentiras del mundo pasan, pero Dios permanece; por ello debemos permanecer firmes en la única fe verdadera.

Cómo vivir esta Eucaristía en tu vida diaria

1

Madurez espiritual: No abandones tu fe ni tu parroquia por molestias personales, cambios de sacerdotes o desacuerdos humanos.

2

Rechazar supersticiones: Desecha ritos mágicos, agüeros y amuletos, confiando plenamente tu vida y tu destino solo en Dios.

3

Firmeza doctrinal: Instrúyete en la doctrina católica para no ser confundido por modas, ideologías ni falsos predicadores.

Oración de Comunión Espiritual

Señor Jesús, concédenos una fe madura, sólida y perseverante. Líbranos de las dudas, niñerías y engaños del mundo, y mantennos siempre firmes y fieles en el seno de tu Iglesia. Amén.