Lectura del Santo Evangelio: San Lucas 7, 11-17
«en aquel tiempo, Jesús dijo, "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros. Porque vino Juan el Bautista que ni comía pan ni bebía vino. Y ustedes dijeron, ese está endemoniado. Y viene el hijo del hombre que come y bebe y dicen, "Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores. Pero solo aquellos que tienen la sabiduría de Dios son quienes lo reconocen.»
Palabra del Señor — Gloria a ti, Señor Jesús««Cristo tuvo compasión de la viuda de Naín y resucitó a su hijo; en nuestras familias hace falta compasión, respeto y amor hacia nuestros padres»»
En la meditación de este día, el Padre Marcos Galvis nos exhorta a reflexionar profundamente sobre la compasión y el respeto en el seno del hogar, a la luz del milagro de la resurrección del hijo de la viuda de Naín.
1. La compasión de Jesús ante el dolor humano
Cristo no pasa de largo ante el sufrimiento. Al encontrarse con la viuda desolada que llevaba a enterrar a su único hijo, su corazón se conmueve profundamente y actúa devolviéndole la vida. La compasión del Señor no es lástima vacía, sino acción salvadora que restaura la esperanza perdida.
2. La compasión viva dentro de la familia
El Padre Marcos Galvis nos recuerda con fuerza que en nuestras familias hace falta verdadera compasión: hijos que valoren y respeten el esfuerzo de sus padres en vida, y padres comprometidos con educar y guiar a sus hijos en el camino de Dios. Honrar a nuestros seres queridos se demuestra hoy con actitudes concretas, colaboración en el hogar y amor sincero.
Cómo aplicar esta palabra hoy en tu vida
Compasión y gratitud en el hogar: Valora el esfuerzo y sacrificio de tus padres o seres queridos. Ayuda en las tareas cotidianas y expresa tu agradecimiento con hechos.
Sembrar la fe en los hijos: Enseña a tu familia a buscar a Dios, a orar juntos y a vivir con disciplina, honestidad y respeto.
Compasión activa hacia el necesitado: No te quedes indiferente ante el dolor ajeno; tiende la mano a quien atraviesa soledad o dificultad como lo hizo Jesús.
Oración de Hoy
Señor Jesús, que te compadeciste del dolor de la viuda y le devolviste la vida a su hijo, derrama tu misericordia sobre nuestras familias. Danos un corazón agradecido para honrar y cuidar a nuestros padres, y la gracia de ser consuelo, paz y fortaleza en nuestro hogar todos los días. Amén.