Lectura del Santo Evangelio: San Lucas 7, 11-17
«En aquel tiempo designó el Señor a otros 72 discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir. y les dijo, "La cosecha es mucha y los trabajadores son pocos. Rueguen por lo tanto al dueño de la mz que envíe trabajadores a sus campos. Los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan que la paz reine en esta casa. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá. Si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa, coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban. Coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganle, "Ya se acerca a ustedes el reino de Dios." Pero si entran en una ciudad y no lo reciben, salgan por las calles y digan, "Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el reino de Dios está cerca." Yo les digo que en el día del juicio Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad.»
Palabra del Señor — Gloria a ti, Señor Jesús««El que quiera ser mi discípulo, que tome su cruz y me siga con alegría y valentía»»
En la meditación de este día, el Padre Marcos Galvis nos exhorta a vivir la Palabra de Dios con valentía, fe viva y compromiso cristiano, recordándonos que la enseñanza de Jesús no es una teoría lejana, sino una brújula diaria para nuestro hogar y nuestro trabajo.
1. Escuchar la voz del Señor con el corazón abierto
El Señor nos invita hoy a mirar nuestra propia vida a la luz de su verdad. Muchas veces nos dejamos distraer por las dificultades cotidianas y los ruidos del mundo, pero la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y fortaleza para el alma atribulada.
2. La perseverancia en la cruz de cada día
Como nos recuerda el Padre Marcos Galvis en su homilía, el camino del discipulado exige abrazar nuestras responsabilidades cotidianas sin quejas y con plena confianza en la Providencia Divina. Quien camina tomado de la mano de Dios nunca camina en tinieblas.
Cómo aplicar esta palabra hoy en tu vida
Oración personal y familiar: Dedica unos minutos al comenzar y terminar el día para poner en manos de Dios tus proyectos y preocupaciones.
Paciencia y mansedumbre: Responde con serenidad ante los momentos de tensión en el hogar y en el trabajo, sembrando paz y reconciliación.
Amor al prójimo: Realiza hoy un acto concreto de generosidad y caridad con alguien que necesite tu apoyo o tu compañía.
Oración de Hoy
Señor Jesús, concédenos la gracia de escuchar tu Santa Palabra con docilidad y amor. Que tu Espíritu Santo guíe nuestras acciones, bendiga nuestras familias y nos dé la fortaleza para perseverar en tu camino todos los días de nuestra vida. Amén.