Lectura del Santo Evangelio: San Mateo 18, 15-20
««Si tu hermano peca contra ti, ve y corrígelo a solas. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.»»
Reflexión del Padre Marcos Galvis: La corrección fraterna y el perdón en familia
Este domingo el Señor nos entrega uno de los tesoros más prácticos de su enseñanza moral: cómo resolver los conflictos y faltas entre hermanos sin destruirnos con la murmuración. La pedagogía de Cristo es clara: si alguien falla, háblale a solas con caridad, no divulgues su pecado a las espaldas.
1. El veneno del chisme contra la medicina de la caridad
El Padre Marcos subraya la herida que causa la lengua en la familia y en las comunidades. Cuando alguien comete un error y nosotros salimos a contarlo a los demás, no estamos buscando salvarlo; estamos destruyendo su reputación. La corrección fraterna auténtica nace del amor que desea rescatar al pecador, nunca de la venganza o el rencor.
2. La presencia poderosa de Jesús en la oración comunitaria
Jesús concluye con una promesa reconfortante: «Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». La oración compartida en el hogar entre esposos y con los hijos tiene un poder sobrenatural para sanar diferencias, alejar tentaciones y atraer la bendición divina.
Cómo aplicar esta palabra hoy en tu vida
Habla de frente y con amor: Si algo te molestó de alguien, habla con esa persona a solas y con calma en vez de murmurar con terceros.
Ora por quien te ofendió: Antes de reprender a alguien, ponte de rodillas y pídele a Dios sabiduría y mansedumbre para corregir.
Fomenta la oración en tu hogar: Reúne hoy a tu familia al menos unos minutos para orar juntos y bendecirse mutuamente.
Oración de Hoy
Señor Jesús, Maestro del diálogo y de la reconciliación: pon un candado en mis labios para no participar jamás en chismes ni juicios temerarios. Concédeme la valentía y el amor necesarios para corregir con humildad y perdonar con generosidad, sabiendo que Tú estás en medio de nosotros cuando amamos de verdad. Amén.