Lectura del Santo Evangelio: San Lucas 6, 6-11
«¿Qué está permitido hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o acabarla?»
Reflexión del Padre Marcos Galvis: El bien nunca se posterga
El Evangelio de hoy nos sitúa frente a una de las enseñanzas más claras de Jesucristo: la caridad y la vida humana están siempre por encima de cualquier formalismo legalista. Los fariseos no tenían ojos para compadecerse del sufrimiento del hombre de la mano seca; tenían ojos únicamente para juzgar, vigilar y buscar de qué acusar al Señor.
1. La trampa de la crítica y la murmuración
El Padre Marcos nos hace una llamada de atención directa y sincera a nuestra vida cotidiana: ¿Cuántas veces nosotros actuamos como los fariseos en nuestra propia casa? En lugar de valorar lo bueno que hace el cónyuge, los hijos o los compañeros de trabajo, nos dedicamos a buscar el error, a criticar y a vivir en discusión. Vivir como 'perros y gatos' destruye el hogar. Jesús nos enseña que el corazón del creyente debe buscar salvar y restaurar, jamás destruir con la lengua.
2. 'Extiende tu mano': La fe que se mueve a la acción
Jesús le ordena al hombre algo que humanamente parecía imposible: extender su mano paralizada. Pero cuando hay fe y obediencia a la palabra de Dios, el milagro acontece. El Señor no nos pide que resolvamos todo con nuestras fuerzas; nos pide que demos el paso, que extendamos la mano para pedir perdón, para ayudar al necesitado y para romper el resentimiento que nos paraliza el alma.
Cómo aplicar esta palabra hoy en tu vida
Frena la crítica en el hogar: Hoy decide conscientemente no quejarte ni hablar mal de nadie en tu casa o trabajo.
Extiende tu mano al que te ofendió: Da el primer paso para reconciliarte o enviar un mensaje de paz a quien esté distanciado.
Haz el bien sin excusas: Si tienes la oportunidad de ayudar o consolar a alguien hoy, no lo dejes para mañana.
Oración de Hoy
Señor Jesús, concédeme un corazón libre de juicio y lleno de tu compasión. Sana las parálisis de mi espíritu, enséñame a extender mis manos para bendecir y haz que mis palabras sean hoy fuente de paz y edificación para mi familia. Amén.