Lecturas de la Santa Misa: 1 Corintios 8, 1-13; San Lucas 6, 27-38
««No dividas tu corazón: adora únicamente a Dios y viste tu alma con la caridad que perdona y no juzga.»»
Homilía del Padre Marcos Galvis: Fidelidad a Dios y caridad sincera
En esta Santa Misa, el Padre Marcos nos recuerda con firmeza: a Dios se le adora con el corazón entero y sin componendas. No podemos llamarnos católicos y al mismo tiempo caer en supersticiones o guardar rencor en el alma. La paz del hogar se alcanza de rodillas ante el Señor.
1. Fuera toda superstición: Dios es nuestro único refugio
Confiar en agoreros, brujerías o amuletos es darle la espalda a Cristo. El Padre Marcos exhorta a no desesperar ante las pruebas ni buscar falsas salidas: en la enfermedad y en la escasez, el auxilio verdadero está en el Santísimo Sacramento del Altar.
2. La caridad que perdona y sana a la familia
La sabiduría sin amor no salva a nadie. Jesús nos pide romper la cadena del odio devolviendo bien por mal y tratando al prójimo como deseamos ser tratados. El perdón desata las bendiciones divinas y devuelve la armonía a nuestros hogares.
Cómo vivir esta Eucaristía en tu vida diaria
Consagra tu hogar a Dios: Deshazte de cualquier amuleto o superstición. Pon tu seguridad únicamente en Cristo.
Entrega el perdón hoy: Haz una oración sincera por quien te ofendió y pide a Dios que sane tu pecho de todo rencor.
Comunión espiritual: Al unirte a la Misa, abre tu alma a la gracia eucarística para ser instrumento de paz en tu familia.
Oración de Comunión Espiritual
Señor Jesús, creo firmemente que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ven espiritualmente a mi corazón, abrázame con tu paz y no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.