Lecturas de la Santa Misa: 1 Corintios 9, 16-19. 22-27; San Lucas 6, 39-42
««¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio! La palabra de Dios se entrega con gratitud, humildad y amor desinteresado.»»
Homilía del Padre Marcos Galvis: El deber sagrado de evangelizar y la humildad
En esta Santa Misa, en que la Iglesia celebra a la Virgen de Coromoto, el Padre Marcos reflexiona sobre las palabras de San Pablo: la predicación del Evangelio no es motivo de orgullo, sino un mandato sagrado y gratuito recibido de Cristo.
1. «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!»: Misión sin vanagloria
El verdadero servidor de Dios no busca aplausos, títulos ni ganancias terrenales. El Padre Marcos recuerda que anunciar a Cristo es una obligación de amor que se cumple llueve o truene, entregando gratuitamente lo que de Dios hemos recibido por pura gracia.
2. No juzgues al hermano: Primero la viga del propio ojo
Jesús nos advierte contra la soberbia de querer corregir a los demás sin mirar nuestras propias faltas. La caridad empieza en casa: antes de señalar el pecado ajeno, purifiquemos el corazón ante el Señor en la Eucaristía.
Cómo vivir esta Eucaristía en tu vida diaria
Evangeliza con el testimonio: Comparte hoy la palabra de Dios con generosidad y sin esperar nada a cambio.
Examina tu propia vida: En lugar de juzgar a tu familia o vecinos, pide a Dios luz para corregir tus propios errores.
Comunión espiritual: Acude a Jesús en el Santísimo y encomienda a la Virgen de Coromoto la paz en todos nuestros hogares.
Oración de Comunión Espiritual
Señor Jesús, creo firmemente que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo con todo mi corazón y deseo recibirte en mi alma. Ven espiritualmente a mi vida, líbrame de la soberbia y concédeme ser testigo fiel de tu amor. Amén.