Padre Marcos Galvis

No te avergüences de tu fe: reconocer a Dios ante los hombres

San Lucas 12, 8-12 · Sábado 17 de Octubre de 2026

Toque el vídeo: empieza en la explicación del Padre Marcos

Suscribirme en YouTube Canal oficial del Padre Marcos Galvis
📖 Sábado del Tiempo Ordinario

Lectura del Santo Evangelio: San Lucas 12, 8-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les digo: a todo el que me reconozca abiertamente ante los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que me niegue ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios.

A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando los lleven ante las sinagogas, los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se defenderán o qué dirán, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese mismo momento lo que deben decir».

Palabra del Señor — Gloria a ti, Señor Jesús

«Reconocer no es solo saber que hay un Dios, sino saber defender mi fe, saber colocarme de parte de Dios y no tener vergüenza ante los hombres.»

Reconocer a Jesucristo ante los hombres significa vivir la fe católica de manera abierta, coherente y sin complejos, asumiendo el compromiso de dar testimonio tanto con los gestos cotidianos como con la defensa de la verdad. En el Evangelio de San Lucas, el Señor nos advierte con total claridad: quien lo reconozca delante de los hombres será reconocido por Él ante los ángeles de Dios, pero quien lo niegue sufrirá la misma exclusión. El Padre Marcos Galvis explica que la fe no puede vivirse en la clandestinidad por temor al qué dirán, porque un creyente tibio que se oculta termina negando en la práctica al Salvador que dice amar.

La tentación de ser creyentes ocultos

Muchos caen con frecuencia en la trampa del respeto humano. Sienten vergüenza de hacer la señal de la cruz en un restaurante, evitan bendecir los alimentos en su lugar de trabajo o prefieren rezar de forma agazapada para que nadie los observe. Frente a esta postura de cobardía, la enseñanza bíblica nos llama a manifestar nuestra identidad sin timidez. Llevar el santo rosario con dignidad o portar la Biblia sin importar las burlas de los demás son signos claros de un corazón que pertenece enteramente al Señor. La verdadera devoción no busca el aplauso del mundo ni teme su desprecio, sino que se enorgullece de dar gloria a Dios en cualquier circunstancia.

Defender la fe católica a capa y espada

El Padre Marcos Galvis subraya que reconocer al Señor va mucho más allá de las devociones privadas; exige estar preparados para defender la doctrina católica ante las dudas y los ataques. La Sagrada Escritura nos pide estar siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza a todo el que nos pida explicaciones. Cuando alguien cuestiona los dogmas marianos diciendo falsamente que la Virgen tuvo más hijos, el cristiano bien formado debe aclarar el error con la Biblia en la mano. De igual manera, ante quienes critican el sacramento de la confesión argumentando que los sacerdotes son pecadores, o ante los cuestionamientos de un ateo, no es lícito callar diciendo que es mejor no hablar de religión. Quien ama la verdad la defiende con caridad, convicción y firmeza.

La fidelidad visible del matrimonio y la fe

Para ilustrar esta lealtad indispensable, el sacerdote utiliza una comparación muy clara: la fidelidad matrimonial. Un hombre casado lleva su anillo con honra; no se lo quita al salir a la calle para aparentar que está soltero ni oculta a su familia ante los demás. Del mismo modo, el bautizado no puede guardar apariencias de neutralidad para agradar al ambiente secular. Estar del lado de Dios implica asumir nuestra pertenencia a la Iglesia en todo momento:

La promesa de Cristo para quienes no se avergüenzan

El Señor no nos pide un testimonio violento, sino una lealtad constante cimentada en la confianza en el Espíritu Santo. Jesús aseguró que, cuando tengamos que rendir cuentas ante las autoridades o la sociedad por causa de su nombre, el Espíritu de Dios nos concederá las palabras oportunas para proclamar la verdad. Quien hoy tiene la valentía de confesar a Cristo en medio de una sociedad incrédula, recibirá el honor inmenso de ser reconocido por el Hijo de Dios ante la corte celestial. No tengamos miedo de ponernos abiertamente de parte del Señor.

Cómo aplicar esta palabra hoy en tu vida

1

Santificar los ambientes cotidianos: Hacer la señal de la cruz y bendecir los alimentos en público sin esconderse ni temer las miradas ajenas.

2

Formarse para defender la doctrina: Estudiar la Biblia y el catecismo para saber explicar con respeto y seguridad verdades como la confesión y los dogmas marianos.

3

Portar con dignidad los signos de la fe: Llevar el rosario y la Sagrada Escritura con naturalidad, mostrando con honor nuestra pertenencia a Cristo en la vida diaria.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa reconocer a Jesús ante los hombres según San Lucas 12, 8?

Significa manifestar públicamente nuestra fe católica a través de nuestras obras, palabras y testimonio diario, sin ocultarnos por miedo a las críticas del mundo. Implica no avergonzarnos de bendecir la mesa, de llevar los signos sagrados y de sostener los mandamientos de Dios, sabiendo que la lealtad que mostremos aquí en la tierra será la medida con la que Cristo nos reconozca ante los ángeles en el cielo.

¿Cómo puede un cristiano católico defender su fe sin caer en peleas?

La defensa de la fe se realiza con mansedumbre, caridad y sólida preparación bíblica y doctrinal. Como enseñaba el apóstol San Pedro, debemos estar siempre listos para dar razón de nuestra esperanza a quien nos pregunte. No se trata de imponer ideas a la fuerza ni de agredir al prójimo, sino de aclarar con paciencia errores comunes sobre la Virgen María, los sacramentos o la existencia de Dios, usando las Sagradas Escrituras.

¿Por qué es un error decir que de religión no se debe hablar?

Callar sobre la fe por comodidad o temor a la discrepancia equivale muchas veces a ocultar la luz debajo de la mesa. Aunque no se debe forzar a nadie, el católico no puede renunciar a dar testimonio de la verdad en las conversaciones cotidianas. Si un creyente guarda silencio por vergüenza cuando se ataca la Iglesia o se difunde el error, está perdiendo la oportunidad de iluminar a otros y de confesar a Cristo.

¿Qué relación existe entre el anillo de matrimonio y confesar la fe?

Así como un esposo honesto lleva su alianza matrimonial para manifestar visiblemente su compromiso y jamás la oculta para parecer soltero, el cristiano debe mostrar con orgullo su unión con Cristo. Ocultar la fe para encajar en ambientes incrédulos es una forma de infidelidad espiritual. Llevar los signos sagrados y confesar a Jesús públicamente expresa la dignidad y lealtad que le debemos a nuestro Creador y Salvador.

Oración de Hoy

Señor Jesús, danos la valentía y la fortaleza necesarias para confesar tu santo nombre sin cobardía ni respetos humanos ante el mundo. Que nunca nos avergoncemos del Evangelio ni de nuestra Madre la Iglesia, sino que sepamos defender la verdad con firmeza y amor. Concede a nuestras almas la gracia de mantenernos siempre de tu lado en esta vida, para que un día nos reconozcas ante los ángeles de Dios en el cielo. Amén.